Salir del molde…

 

Es realmente impresionante la cantidad de personas que todo el tiempo estan buscando la forma de agradar a los demás, que buscan ser «aceptados» y que son capaces de sacrificarlo todo, con tal de obtener la aprobación de terceros. No niego que quiza en algún punto de mi vida fui igual, pero luego entendi que no importa cuanto hagas o dejes de hacer, la gente SIEMPRE te va a juzgar igual. Por eso hoy en día no puedo comprender este tipo de conductas tan autodestructivas, me cuesta pensar que un ser humano sea capaz de hacerse tanto daño por el simple hecho de agradar a otros. Creanme que después de un tiempo hasta le tomas el gusto a caer mal por el simple hecho de que no te importen las críticas, por sencillamente salirte del molde, tener sentido común y criterio propio. Intentelo y verán cuales son los resultados, quiza ganen muchos haters, pero también paz mental.

¡Ama lo que haces!

 

“Estudie hija, aprenda todo lo que pueda, preparese que esa es la única herencia que yo le puedo dejar»

Desde muy pequeña mi madre siempre me repitió una y otra vez esta frase. Al ser hija única siempre sentí mucha presión por alcanzar la excelencia, siempre buscaba destacar en clases, alcanzar el primer puesto en el indice acádemico, y a veces me frustraba cuando lo obtenia. «Es muy importante tener un titulo” “Hay que tener un trabajo estable, para asegurarte una vejez tranquila”, son el tipo de frases que las personas te suelen repetir, porque claro, tener un título universitario te resuelve la vida y te convierte en una persona exitosa automáticamente, al menos en la teoria.
Si bien, tener alguna clase de estudios es algo necesario en el mundo en el que vivimos, personalmente no creo que sea la fórmula exacta para alcanzar el éxito, si no mira tu muchos casos de personajes que hoy en día son multimillonarios y nunca terminaron la universidad. No me mal interpreten, yo no digo que dejen de estudiar, solo que, lo relamente importante para destacarte en lo que sea que te dediques es tu talento, tus capacidades, el esfuerzo y el amor que le pongas a lo que hagas.
Amar lo que haces, de eso se trata conseguir tu vocación. Puede que no te agraden mucho los números, o que no seas el mejor aprendiendo los elementos de la tabla periódica, pero quizá hornees los mejores pasteles de la vida, o hagas unos dibujos increibles, incluso puede que tengas una hermosa voz o seas muy hábil con la guitarra, quizá se te de bien hablar en público, o tu talento sea diseñar… A lo que quiero llegar es que, absolutamente todos tenemos habilidades y capacidades distintas, y ninguna es mejor o peor que la otra, simplemente son características que nos definen y que si sabemos sacarles provecho podrían convertirse en una buena fuente de ingresos.
Es triste entrar a un sitio donde la persona que atiende al publico, tiene una cara larga y de pocos amigos, que atienden con un tono de voz ácido que demuestra claramente la insatisfacción que tiene con su trabajo. Lo cual me hace preguntarme porque sigue haciendo esto. Y se lo que estan pensando, LA NECESIDAD, lo sé, la vida no siempre es color de rosa, y no siempre uno termina trabajando o haciendo las cosas que le gustaría, pero a veces es bueno mirar las cosas desde otra perspectiva. Llevámos toda una vida escuchando cosas como “Debes cuidar el trabajo”, tenemos la vida tan maqueteada, que con tal de seguir un patrón, que según nos asegurará el éxito, somos capaces de sacrificar nuestra salud, nuestra felicidad y a nosotros mismos. Tenemos miedo de perderlo todo,“¿Qué hago si me quedo si trabajo?”, «¿Que hago si no termino la carrera?», «¿Y si me convierto en un fracasado?» Como si fuera poco, también sentimos que si aceptamos ser «responsables» y cumplir a pesar de que no nos guste, lo estamos haciendo bien. Y es allí donde el miedo a perder se apodera de nosotros, nos ciega ante la posibilidad de amar todo lo que pudiesemos ganar al perder, porque al final le tememos a todo, menos a perdernos a nosotros mismos.
Nos acostumbraron a cumplir ordenes, sin importar si esto nos complace o nos llena a nosotros mismos. Perdimos la capacidad de amarnos, de ser responsables con nosotros mismo, hacer cada cosa con el amor y el valor que merecen, sin sentirnos menos que nadie. Nuestro titulo académico o empleo no nos define, no nos «hace alguien en la vida» solo describe lo que hacemos. A lo largo de mi vida he podido ver a personas con títulos grandes, empleos importantes, personas que podría decirse «lo tienen todo», pero que sin embargo, se siente infelices y vacios. Así como también he visto personas que sin ningún título académico o puesto rebuscado dentro de una compañia han logrado ser éxitosos haciendo lo que aman, porque le ponen cariño y corazón a lo que hacen.
Cuando comienzas a cambiar tu perspectiva de las cosas, cuando haces las cosas porque te apasionan y no porque te obligan, es allí cuando las cosas comienzan a fluir, y donde la magia aparece. Las personas a tu alrededor cambia, tu energía cambia, la carga se hará mas liviana y todo tu mundo irá cambiando en la medida que tu comiences a ser una influencia positiva en tu vida. Amar lo que haces, es amarte a ti mismo, otorgarte valor, es tener la satisfacción de que lo que lleva tu sello esta bien hecho. No porque otra persona lo reconozca, incluso por la cantidad de dinero que te paguen por eso. Independientemente de todo, es bonito saber y reconocer que esta bien porque esta hecho por ti.
El primer paso para alcanzar el éxito, y que tus sueños se hagan realidad es amar lo que haces, porque creanme que esa es la única ruta directa para lograr llegar hacer lo que amas. Te invito a que comiences a buscar dentro de ti, concocerte, porque los grandes cambios se logran con la suma de muchos cambios pequeños. Un paso a la vez, no te rindas. Porque podrás dejar un trabajo, podrás renunciar a una pareja, tener muchas o pocas cosas, pero nunca podrás dejarte a ti mismo, y cuando comprendas eso, comenzaras a entender que la vida se trata de ser felíz y disfrutar cada segundo.

La Comedia Romántica

 

Siempre he sentido fascinación por las comedias románticas, esas historias que te venden una idea bastante bonita del amor, de esas que te hacen soñar con encontrar a tu principe azul mientras cruzas la calle y por alguna extraña y mágica razón caes en sus brazos quedando completamente enamorada por y para siempre. Si bien puede que exageren un poco las cosas, este tipo de películas tienen un lugar especial en mi corazón, digamos que tengo una especie de relación amor odio por este género. Por un lado, siento que son demasiado cursis y distantes de la realidad, además de que a veces llegan a ser tan cursis, que puedes morir de un coma diabético por tanta dulzura. Pero por otro lado, pienso que son bastante entretenidas, y que seria bonito que las cosas sucedieran de ese modo en la vida real.
La mayoría de las comedias románticas siguen un mismo patrón, que aunque nos muestren distintos contextos y personajes, al final consiguen caer en el mismo rollo de siempre. Algo super importante dentro de estas historias es que los protagonistas deben ser personajes radicalmente distintos, de mundos opuestos, por ejemplo, el típico caso del el niño rico que se enamora de la niña pobre, o el chico popular que queda perdidamente enamorado de la chicha rara, el punto aquí es que los personajes sean bien distintos entre sí, lo que nos asegura que estos personajes comiencen su relación con el pie izquierdo odiandose por completo, asi a medida que la historia vaya avanzando se van creando situaciones de encuentros y desencuentros «casuales» que terminaran por flechar a nuestros protagonitas. Entre idas y vueltas, aparece nuestro segundo elemento importante, que es la creación de confusiones, malos entendidos, y toda una serie de acontecimientos que vayan conectando poco a poco a nuestros tortolitos. Finalmente para completar el ciclo, tenemos lo que les mencionaba al principio el factor mágico que finalmente conecta a nuestros personajes, generando un «amor de película».
Existen muchas formas de contar una misma historia. El amor es un sentimiento que ha sido inspiración para muchas historias, y que aunque intentemos negarlo, todos en algún punto de nuestra vida, deseamos que ese «amor de película» llegue a nuestras vidas. Existen amores picantes, amores suaves, otros que es mejor nunca probar. Existen amores prohibidos, amores imposibles, amores perdidos, amores secretos, y podría seguir la lista… Pero si hay algo que todos ellos tienen en común, es la valentía. Personajes que juegan todo por conservar el amor, superando pruebas y pruebas para que al final de la película exista el «felices por siempre»
Ustedes podrán pensar que todo esto suena bastante fantasioso, y puede que lo sea, pero diganme si no es así como observamos la vida cuando estamos enamorados…

Besos Inesperados

 

Hay besos que uno nunca olvida, como el primer beso, por ejemplo. Existen besos raros, besos con historias graciosas, besos que no tuvieron muy buen final, besos que tardaron en llegar o que nunca llegaron. Para mi, los besos mas difíciles de olvidar, son los inesperados, esos que te llegan por sorpresa, esos que de un segundo a otro lo transforman todo, de esos que rompen barreras y te transportan a un universo paralelo, donde no sabes que te espera, pero sabes que se siente ridiculamente bien. Besos que te aceleran el pulso, como si fuese una represa que se abre para llenarte con un rio de sensaciones que te recorre el alma. De esos besos que no se dan con la boca, besos que se dan con todo el cuerpo… Besos se quedan en tu memoria, de los que te sorprenden y aunque al principio no los sepas manejar, no sabes cómo ni por qué, pero te empiezan a gustar. Eso sí que es inesperado.
Un buen beso puede llegar a convertirse en un puente hacia territorio desconocido, y por más que lo evites, lo desconocido siempre es atractivo. Un beso puede acerca mucho mas que dos bocas, puede acercar dos almas. Pero no todo siempre es color de rosa, también hay besos que no deseas, no esperas, o no te gustan. También están esos besos que llegan y no te sorprenden, no te mueven, no te emocionan, no te conectan. Besos que van y besos que vienen, pero siempre hay besos que vale la pena recorda.

Cuando lo único que queda es resistir

 

No hay nada que me cause tanto miedo como la oscuridad. Esa sensación de vulnerabilidad y fragilidad que genera encontrarse en medio de una noche completamente negra, sin luna ni estrellas que iluminen aunque sea un poco el cielo, oscuridad que se acompaña de ese molesto y desesperante ruido del silencio, porque si, el silecio también tiene un ruido, que si se prolonga puede llevarte a la locura. desesperanza, rabia, incertidumbre y un profundo miedo al mañana me inunda, me paraliza.
Al caer la noche por mis mejillas comienzan a correr unas cuantas lágrimas, mi respiración se acelera, y puedo sentirlo de nuevo, el pánico se apodera de mi. A mi alrededor solo percibo desesperación, dolor, horror… Deseo salir corriendo, gritar, pero el miedo me paraliza, lo único que puedo hacer es llorar sin control. En el fondo, escucho una dulce y suave voz que me repite «Todo va estar bien», pero una parte de mi reconoce que esa afirmación no es cierta, sabe que se acercan tiempos difíciles, y que esa obscuridad no acabara pronto.

Espero que tanta angustia lleve a un fin. En horas de oscuridad, donde nada encaja y todo es incierto, simplemente estoy aqui, y lo unico que queda es resistir

Todo es cuestión de Energía

 

Los seres humanos estamos acostumbrados a recibir la información del mundo que nos rodea desde la parte física, todo eso que podemos percibir a travez de nuestros sentidos. Sin embargo,nuestro entorno está lleno de vibraciones, de sensaciones y de una energía en la que se esconden muchos misterios… Absoltamente todas las cosas poseen una energía que genera una vibración que si nos concentramos y prestamos mucha atención, podemos ser capaces de distinguir. Esto no aplica solo para objetos o personas, incluso los sentimientos como el amor o la mala onda pueden generar en nosotros una respuesta positiva o negativa hacia algo o alguien en específico…

 

Teniendo lo anterior en cuenta, pordemos afirmar entonces que todo lo que nos rodea, incluyendonos, somos energía. Energía que vive permanentemente de diferentes formas, ya saben, como la frase que a todos nos enseñaron en clases de física: «La energía no se destruye, se transforma». Algunos piensan que las personas invidentes son capaces de percibir los diferentes colores através del tacto, yo se que puede sonar algo loco, pero, se cree que esto es porque cada color posee una vibración especifíca, y por ende tiene una temperatura diferente, lo que conlleva a que se aprecie de distinta manera al tacto. Absolutamente todo se trata de vibraciones y como estas pueden llegar a afectarnos a nosotros. Para ejemplificar lo que les digo, hablaré de los estados emocionales, los cuales también son vibraciones. El amor, creo que todos alguna vez en la vida hemos sentido la poderosa energía del amor, ya que es una vibración muy profunda, tanto así que podemos percibir cuando otra persona esta enamorada, o en su defecto sufriendo mal de amor. Otro gran ejemplo, es cuando decimos «esa persona es buena onda» con lo cual en realidad estamos haciendo referencia a como vibra su energía. Buena onda o mala onda son vibraciones, lo que podemos interpretar de la energía de otra persona. Todos somos conscientes de cuando alguien tiene mala onda ¿O no? El dolor, la angustia el sufrimiento, la tristeza. No necesitamos ver a alguien para ver como esta. Las emociones son la forma en la que vibra nuestra energía, es por ello que enfermedades como la depresión pueden llegar a destruir un cuerpo llevandolo al suicidio; pero por el contrario, sentimientos como la felicidad lo vuelve a uno mas lindo, mas joven y eso es visible en el exterior.

 

Estamos atravesados por distintas energías. Tenemos que ser fuertes y no dejarnos afectar. Porque vivimos en un mundo de vibraciones y no todas son buenas, no te dejes contagiar por la apatía y el desgaste de otra persona, no dejes que transformen tu energía, trabaja día a día en mejorar y elevar esas vibraciones con pensamientos positivos, y veras como todo tu mundo va cambiando de a poco. Aunque te sientas destruido, abatido, perdido, intentan que tu energía no se apague por completo.</div>